1 de Febrero / 7980 kilos

 

Hoy me costó levantarme, anoche salí a ver a los amigos al bar del parque. Todos habían acabado la campaña, se notaba, ninguno tenía prisa por acostarse temprano; yo era el único que aún le queda aceituna. La conclusión de los amigos coincidía que era por mi culpa, claro como yo estoy en la cuadrilla, pues nuestra campaña va más retrasada. Yo insistía que la verdadera razón por la que vamos retrasados es por la cantidad de kilos que estamos sacando, pero no les convencí, insistieron en la antepenúltima copa, en la penúltima, y ya no me acuerdo de más.
Hoy es día de cobro, el mejor día del mes; la nómina ha sido justamente el doble que el mes anterior, la razón es el destajo, la cara buena de trabajar a los kilos. En Diciembre trabajamos en el Monte, donde había poca aceituna; y ahora, en la finca donde estamos, recogemos muchos más kilos cada día. Se compensa uno con otro. Al empresario también le interesa, puede desentenderse de la recogida y dejarle la responsabilidad al manijero, el cual organiza los jornales y el tajo. Hoy al volver del trabajo,  ví en mi teléfono que esta noche llovería unos litros, no se lo creían en la cuadrilla. Tengo muchas ganas de zanganear un día frente a la chimenea, ya que viene una ola de frío.

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