Uno es de donde los recuerdos de su niñez son.
Así empieza mi nuevo proyecto, se llama «Sabor a Janda». Hoy sale a la luz, es una guía gastronómica de la costa de Trafalgar que he producido junto a un grupo de amigos.
Me crié en la provincia de Cádiz, entre la sierra y su costa, entre el Pantano de los Hurones y Conil de la Frontera, entre el verde de la encina del bosque primario y el azul del océano. Crecí en este paraíso y por esa razón decidí echar raíces en Tierra de Nadie, en un bello rincón de El Palmar de Vejer. De destino ocasional se convirtió en segunda residencia, de pasar un fin de semana al mes pasó a ser la casa donde resido semana sí y semana no. Tenía el sitio, ahora había que darle un contenido a esos catorce días y surgió este proyecto, editar una guía gastronómica de la zona.
La fase Beta de Sabor a Janda duró dos largos años. Encontrar un socio y el equipo fue la tarea más fácil, porque ellos siempre han estado ahí, cerca mía. Contaba con la ayuda incondicional de Rafael Estefanía, del que voy de la mano desde el 92, como socio y manejando la parte gráfica y de redacción; él tiene esa forma tan peculiar de juntar las palabras y la habilidad de encontrar la foto que representa ese texto por su larga experiencia en medios especializados en viajes. Se suma Rafael Obrero, que nos ilustró la guía con sus expresivas acuarelas y su tipografía de anterior profesión de arquitecto; y cerramos el staff con mi fiel escudero, David Dramaplástica, el mercenario diseñador que lleva trabajando en mis proyectos desde hace más de quince años. No puedo olvidar a mis buffers, Jannet tradujo la guía al scotch brittish y Roberto quien construyó la web, ambos desde el porche de Tierra de Nadie.
Algo más difícil fue el trabajo de campo, enseñar a los hoteles el proyecto y ofrecerles gratuitamente el soporte. Ya con el apoyo de los hoteles busqué la financiación con los anunciantes y conseguí reunir a los mejores establecimientos de la zona.
Diseñamos el soporte inspirados en un cuaderno de campo, una libreta apaisada y de bolsillo con calidad de papel y en el que transmitiésemos el encanto de la costa de Trafalgar.
Acto seguido le dimos contenido, entrevistamos a líderes de opinión que manejan el producto, hicimos reportajes a una selección de trece restaurantes, a tres pueblos que pivotan alrededor del faro de Trafalgar. Para acabar el contenido buscamos consejos para el turista que nos visita: dónde comprar un buen aceite de oliva, qué hacer cuando sopla el levante, desde donde ver las mejores puestas de sol… «el sueño de todo viajero».
El resultado lo puedes ver, palpar, es papel, disfrutar.
Pide uno en la recepción de los hoteles de la costa de Trafalgar
O ven a por él a Tierra de Nadie
Proyecto: «Sabor a Janda»
