En la aceituna, nuestra cuadrilla trabaja a destajo, no es lo normal, somos casi los únicos que lo hacemos así. Lo normal es trabajar por jornal; esto es, los sindicatos negocian por localidades un salario mínimo y se remunera según los días trabajados. El destajo es diferente, se remunera al trabajador por los kilos de aceitunas recolectadas. Antes del comienzo de la campaña, el manijero negocia con el propietario del olivar cuanto le cobrará el kilo y ambos hacen sus cuentas con los resultados de la báscula que va pesando los remolques que entregan la aceituna en la cooperativa. La dinámica de trabajo cambia, la cuadrilla es mas equipo, el tiempo no se pierde gratuitamente y se acaba la jornada cuando se alcanza el objetivo marcado. Para el propietario del olivar es bueno, a partir de la negociación, sabe cuanto le costará la recogida entre sueldos y seguros sociales, lo que aún no sabe, es a cuanto se la pagarán en la cooperativa, pero eso entra en los riesgos del empresario.

